Me llamo Iván Ortigueira y llevo emprendiendo más de 7 años. Me di de alta como autónomo el día que cumplí 18 años. No fue un impulso, estaba convencido de que este sería mi camino.
Siempre he tenido varios proyectos en marcha a la vez: preparando un triatlón, trabajando en diferentes negocios, aprendiendo sobre productividad y desarrollo personal.
Para sostener ese ritmo, llegué a tomar 4 o 5 cafés al día. Si no me tomaba el café de la mañana, no era una persona normal. Eso me generaba bajones de energía, dificultad para dormir y una dependencia que no me gustaba nada.